Cerveza Popaire, la cerveza de la Costa Brava


Nuestra historia cervecera



Nos remontamos en el año 2008. Hacía cuatro años que Kristian, a causa de una lesión en la espalda, había dejado el oficio de la pesca de pulpos, un mundo apasionante con el cual no perdió nunca el contacto, y se había inscrito en la Escuela de Ingenieros de la Universitat de Girona. De mientras, Elisenda, su pareja, estudiante de cuarto de Traducción e Interpretación en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, se iba de Erasmus a Gante, una bonita ciudad de la parte flamenca de Bélgica.

Durante aquella estancia, que duró cuatro meses, Kristian le hizo varias visitas los fines de semana, y fue allí donde descubrieron juntos un nuevo mundo. Pedir allí «una cerveza» sin especificar la marca ni el estilo era impensable. Había tantas cervezas que era imposible probarlas todas en tan poco tiempo. A demás, era común que los particulares hicieran cerveza en su casa. De hecho, había tiendas especializadas en vender todo tipo de material cervecero para los particulares, así como los kits, unos packs pensados para comenzar a introducirse en este mundo de una manera sencilla, utilizando como ingrediente un preparado, una especie de jarabe, que prácticamente tan solo se tenía que mezclar con agua y dejar fermentar. Entonces en Cataluña no se vendían i fue un descubrimiento para nosotros.

Así fue como empezamos a hacer cerveza a la cocina de casa con los amigos, sólo para pasar un buen rato juntos. Primero usábamos una olla de 20 litros, pero la cerveza que de allí salía se terminaba antes de que llegara a madura, por eso decidimos comprar otra más grande y más adelante otra más grande... Al principio hacíamos cervezas que, francamente, dejaban mucho que desear, pero poco a poco fueron saliendo mejor y más amigos y familiares la apreciaban. De los kits pasamos a hacer cerveza siguiendo todo el proceso cervecero tradicional, con ingredientes naturales. De este modo nuestra cerveza mejoró significativamente y habilitamos una habitación de casa para continuar haciendo pruebas.

Fue pasando el tiempo, nuestros amigos venían a probar las cervezas y a dar su punto de vista, pero, por una cosa o por otra, fueron dejando de participar en la elaboración y nos quedamos los dos solos con el proyecto. Después de elaborar muchas cervezas, algunas más encertadas que otras, decidimos en 2010 comercializar nuestra propia cerveza. Como evidentemente nuestras instalaciones no eran aptas para vender un producto alimentario, en 2011 empezamos a elaborarla en diferentes instalaciones cerveceras que ya estaban establecidas en este sector.

La cerveza tenía éxito, poco a poco nos fuimos abriendo mercado, hasta que tomamos la decisión de que, entre los dos, nos montaríamos nuestras propias instalaciones en un local de la familia y tiraríamos adelante un negocio propio.

Las obras fueron largas, puesto que todo lo que pudimos nos lo hicimos nosotros mismos, pero el hecho es que ya tenemos el obrador en marcha desde el 2012 y poco a poco vamos abriendo mercado.

Actualmente, nuestro objetivo es elaborar un estilo de cerveza diferente, una cerveza sin duda artesana, con carácter, utilizando agua de mar desalada y hecha con métodos tradicionales, preparada exclusivamente con productos naturales.

¿Y de dónde sale el nombre de la cerveza? Blanes es un pueblo con mucha tradición pesquera. Anteriormente hemos explicado que Kristian había pescado pulpos en la Costa Brava. Pues eso, era popaire (pulpero). Así, dada la condición de producto local, escogimos un nombre vinculado a este municipio marinero y a nuestra experiencia personal.



Premios y reconocimientos

Segundo premio a la mejor cerveza del año en votación popular en la Taberna de Sant Feliu con la cerveza Tramuntana, en Sant Feliu de Llobregat, el 2014.

Primer premio a la mejor cerveza del año en votación popular en la Taberna de Sant Feliu con la cerveza Tramuntana, en Sant Feliu de Llobregat, el 2013.

Premio a la mejor cerveza artesana del año en votación popular en la II Festa de la Cervesa Artesana de Sant Celoni 2012.

La cerveza Popaire de Blanes gana la primera edición del premio Iniciativa Emprenedora La Selva 2011.





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